Alejandro Galán y Federico Chingotto salieron a pista con una idea muy clara: no dejar espacio a la duda. El cruce de cuartos tenia un precedente del año anterior complicado de gestionar.
El año pasado perdieron en cuartos del Finals y querían volver a repetir.
El arranque fue demoledor. Galán y Chingotto impusieron un ritmo altísimo, dominaron cada situación ofensiva y cerraron el primer set sin conceder un solo juego. Un 6-0 rápido, contundente y con una sensación de superioridad total que dejó sin margen de reacción a Momo González y Fran Guerrero.
El segundo set arrancó con la misma inercia. La pareja dirigida por Jorge Martínez amplió la racha de juegos consecutivos y volvió a golpear primero. Esta vez, sin embargo, llegó la respuesta. La dupla malagueña logró frenar el vendaval inicial, subió el nivel y consiguió equilibrar el desarrollo del parcial durante varios juegos.
Aun así, Galán y Chingotto no perdieron el control. Recuperaron la iniciativa en el momento clave, volvieron a romper el servicio rival y gestionaron la ventaja con solvencia hasta cerrar el encuentro por 6-4.
Una victoria sólida, sin concesiones y con un mensaje claro: esta vez, la historia no estaba dispuesta a repetirse.








