El técnico analiza el momento dulce de su pareja tras conquistar el Milano P1 y repasa la evolución del circuito en una entrevista a Mundo Deportivo.
El pádel vive una era de transformación. Nuevos formatos, constantes cambios de pareja y una competencia feroz en lo más alto del ranking marcan el pulso de un circuito cada vez más profesionalizado. En ese contexto, pocas voces resultan tan autorizadas como la de Jorge Martínez, uno de los entrenadores más influyentes del panorama actual.
Al frente de la prestigiosa academia M3 Padel Academy, el madrileño ha formado a figuras de la talla de Ale Galán, y hoy dirige con éxito al binomio Galán–Chingotto, reciente campeón del Milano Premier Padel P1.
El triunfo en Milán: “Fue el partido más emocional de todos”
El título logrado en el Allianz Cloud de Milán supuso un punto de inflexión para la pareja española-argentina. En un duelo vibrante ante Arturo Coello y Agustín Tapia, Galán y Chingotto lograron remontar tras un primer set adverso. A esto dijo Martínez: «“Nos estaban pasando por encima, pero Ale y Fede se pidieron un poco más en el banco y eso cambió el contexto. Empezamos a encontrar soluciones y se dio la vuelta. Fue el partido más emocional que hemos vivido”, recuerda Martínez.»

Además, el técnico reconoce la dificultad de enfrentarse a la dupla número uno del mundo: “Para ganarles tenemos que jugar casi perfecto. Ellos marcan el listón. En las últimas semanas lo hemos conseguido dos veces de tres, lo que demuestra el gran momento del equipo.”
El triunfo en Milán: “Fue el partido más emocional de todos”
Martínez no escatimó elogios para el olabarriense: “Fede es un luchador nato. Le exigen al máximo y responde siempre con trabajo, buena energía y una sonrisa. Eso no se compra, y en un equipo vale más que cualquier cosa. Habrá jugadores más altos, pero ninguno con su compromiso.”
Pese a los rumores sobre posibles cambios de pareja, el entrenador fue muy tajante con su decisión junto a Galán sobre continuar el proyecto que mantienen junto a Fede Chingotto: “Nunca hemos dudado de él. Su capacidad de trabajo y su mentalidad son intocables.”
Una relación especial con Galán
La conexión entre Ale Galán y Jorge Martínez trasciende lo profesional. Se conocen desde que el madrileño era un adolescente y su vínculo se ha convertido en una relación de confianza y respeto mutuo. El coach comenta que comenzó a entrenar a Galán cuando este solo tenía 15 años y que se entienden muy bien. Es más, él mismo acota que: «Es una relación casi de padre e hijo, y eso nos ayuda mucho dentro y fuera de la pista.»
M3 Academy, el laboratorio del éxito
Martínez dirige también la M3 Padel Academy, una de las academias más prestigiosas del mundo, donde entrena a jugadores profesionales y amateurs con una metodología propia basada en la comprensión del juego y en sus conocimientos a lo largo de sus años de profesión: “En M3 creemos que el pádel es un equipo de tres: jugador, entrenador y juego. Todos los técnicos hablamos el mismo lenguaje y seguimos un sistema común. Si yo no estoy, otro entrenador puede continuar el trabajo sin que el jugador note la diferencia.”
En este aspecto metodológico fue una persona muy comprensiva, porque busca que sus pupilos piensen dónde, cómo cuándo y porque ocurre todo dentro de pista: “Además, priorizamos el entendimiento del juego por encima de la técnica. El contexto determina la ejecución. Primero se comprende lo que pasa en la pista, y luego se perfecciona el golpe.”

“El pádel necesita regular los cambios de pareja”
El técnico también se pronuncia sobre uno de los debates más encendidos del circuito: la volatilidad en las parejas: “Debería haber una reglamentación como en el fútbol, con dos ventanas para cambiar de compañero. No ayuda al deporte que los proyectos se rompan cada mes. Los aficionados y patrocinadores necesitan identificarse con equipos estables.”
El futuro del pádel: más emoción, más televisión
Para Martínez, la clave del futuro pasa por adaptar el formato a los tiempos modernos y hacerlo más atractivo para el público: “El pádel no puede ser mucho más rápido ni más físico. Lo que sí puede ser es más emocionante. Yo pondría punto de oro y super tie-break. Sería un espectáculo. Partidos de hora y media, intensos, más fáciles de vender a televisión. El punto de oro es un penalti cada dos juegos, pura emoción.”
Un cierre de temporada ilusionante
Con aún más de 7.000 puntos en juego y solo 2.000 de diferencia respecto al número uno, Martínez confía en mantener viva la lucha hasta el final e incluso llegar a la posición a la que todos aspiran: “Es posible alcanzarles. El equipo está fuerte, con confianza y muy unido. Nuestro objetivo no es solo ganar, sino seguir creciendo cada torneo.”
Más allá de los títulos, Jorge Martínez tiene claro su propósito: formar personas y deportistas que disfruten del proceso diciendo que de lo que más orgulloso se siente, es de ver como sus pupilos luchan, disfrutan y mantienen la pasión por el deporte. El entrenador cree que el pádel es emoción, que también es método, pero que sobre todo, el pádel es equipo.







