Miguel Lamperti, una leyenda

Llevo casi dos meses dándole vueltas a este artículo porque sinceramente no querría escribirlo jamás.

Pero… ahi va con todo mi cariño.

2023 fue la ultima temporada de Juan Martín Díaz, en 2024 despedido a Fernando Belasteguín y todo nos hace creer que 2025 será la última temporada del jugador mas carismático del mundo del Pádel

MIGUEL LAMPERTI.

Va aquí lo que nunca quise escribir:

Si el pádel tuviera una voz, sonaría como la de Miguel Lamperti. Si tuviera un alma, llevaría su nombre. Porque hay jugadores que ganan títulos, que levantan trofeos, que inscriben su nombre en la historia del deporte.
Pero hay otros que hacen algo más grande: dejan huella en el corazón de la gente.

Y Lamperti, sin duda, es de estos últimos.

Nació en Bahía Blanca, Argentina, el 11 de noviembre de 1978. Creció con una pala en la mano y una energía desbordante en el alma. Desde pequeño soñaba con jugar al pádel, pero lo que no imaginaba era que su nombre se convertiría en sinónimo de pasión, entrega y espectáculo.

A los 16 años, empezó a competir profesionalmente en Argentina, viajando constantemente a Buenos Aires para medir su talento con los mejores. Pero fue en 2006 cuando su vida cambió por completo: cruzó el Atlántico yse estableció en España, donde comenzaría aescribir su propia leyenda.

Una leyenda que trasciende el 20×10.

Lamperti no ha sido solo un jugador; ha sido un espectáculo sobre la pista. Su remate es pura dinamita, su actitud es inquebrantable y su carisma es inigualable. Su forma de vivir el deporte, de vibrar con cada punto, de compartir su energía con el público, lo convirtieron en uno de los jugadores más queridos de todos los tiempos. No importaba si ganaba o perdía, porque su esencia iba mucho más allá del resultado.

Ha compartido pista con compañeros de talla mundial: Matías Díaz, Maxi Grabiel, Cristian Gutiérrez, Juani Mieres, Luciano Capra, Arturo Coello… Todos han sido testigos de su entrega y han aprendido de su carácter indomable, pero lo que realmente ha hecho eterno a Lamperti es su conexión con la gente.

En 2016, con la camiseta de la selección argentina, levantó el título mundial en Portugal. En aquella final, su garra y su talento fueron decisivos. No solo representaba a su país; representaba a todos los que alguna vez soñaron con jugar a este deporte y sentir la adrenalina de un partido épico junto a otra leyenda como Cristian Gutiérrez ante Álvaro Cepero y un jovencísimo Juan Lebrón.

A día de hoy, Miguel Lamperti sigue siendo un referente. Ya no está en la cima del ranking, pero sigue estando en lo más alto del corazón de los aficionados. Con su inseparable pala NOX, con su melena plateada al viento y con esa sonrisa que ilumina cualquier pista en la que juegue, continúa dándonos lecciones de lo que significa el verdadero amor por el pádel.

Porque los títulos se olvidan, los rankings cambian, pero los ídolos de verdad son eternos.

Parece que su ultimo compañero será la gran promesa Juani Rubini, ojalá tengan los resultados necesarios para tenerlos siempre un día más.

Miguel Lamperti, pase lo que pase, siempre será una leyenda.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad