🇪🇸 🆚 🇦🇷 El Mundial de Pádel del año pasado (2024), celebrado en Doha, nos regaló una final que trasciende lo meramente deportivo. España y Argentina, las dos grandes potencias del pádel mundial, cara a cara, una vez más, para sorpresa de nadie, llegaban al desenlace con plantillas de ensueño y con la certeza de que el espectáculo estaba garantizado.
😱 Lo que nadie podía prever era que el choque acabaría siendo una auténtica oda al pádel, la final más épica de la historia para muchos, con partidos para la eternidad, tensiones propias de una final de este calibre, sorpresas, ajustes tácticos, morbo, remontadas… y la consagración de una nueva generación que ha tirado la puerta abajo con la intención de marcar el futuro del deporte.
🎙️ Además, con Alberto Bote, Sebastián Nerone y Jorge Martínez a los micros, un trío que personalmente me encanta.
🔥 El duelo inaugural fue una auténtica paliza: inesperada para la gran mayoría. Enfrentaba a Arturo Coello y Jorge Nieto contra los Superpibes, Martín Di Nenno y Franco Stupaczuk. Tres juegos pudieron hacerles El Papelito y La Renga: 6-1/6-2 para el madrileño y el vallisoletano en un partido sencillamente magistral. Un “baño” histórico parecido al que le metieron los propios Superpibes a Galán y Arturo en Dubái, en 2022. El Rey quería revancha, y vaya si se la dio a los argentinos de la mano de su amigo Coki, que estuvo formidable. Pero el partido de Arturo es lo más bestia que he visto en los nueve años que llevo consumiendo pádel.

🧐 Previamente, una vez que se publicaron las parejas protagonistas, hubo dudas respecto a la elección de las alineaciones del seleccionador español, Juanjo Gutiérrez. En especial con ese primer dúo, Nieto-Coello. La mayoría se llevó las manos a la cabeza porque no contaban con la presencia de Coki en los dos primeros partidos. Si la final se alargaba y se iba al tercer y decisivo punto, se estuvo especulando con la opción de meter a Cokito con Yanguas o con su por entonces compañero Jon Sanz. Pero lo cierto es que nadie se esperaba que fuera a disputar un partido tan importante como el primero de una final del Mundial. Algo inédito para el revés de 25 años que respondió a las mil maravillas.
🔙 Tampoco contábamos con #ElRegreso, al menos yo. Juan llevaba meses jugando en el revés junto a Martín, la relación con Ale estaba completamente rota y en los anteriores Mundiales había jugado genial junto a Paco. Yo pensaba que Juan jugaría en el revés con Coello o que los andaluces, Paquito y Juanito, volverían a jugar juntos. Sin embargo, la capacidad camaleónica del Lobo y los tres años de número uno junto al Alien hizo que el seleccionador se decantara por volver a formar esta dupla histórica. Además, para pillar a los argentinos por sorpresa ya que Juanjo llevó a cuatro reveses y a cuatro drives al torneo, por eso llevo a Álex Ruiz, pero al final cambió de posición a Lebrón, por lo que quedaron 3 reveses y 5 drives. Fue bastante forzado en mi opinión, pero aún así estuvieron a “una volea de revés” de Ale de ganar el partido ante la mejor pareja que Argentina podía formar, de largo.

👑🥥 🆚 📻⚡Pero volvamos al primer partido: Coello y Coki firmaron una actuación soberbia. El zurdo de Mojados dominó con su exuberancia física y determinación en la red, mientras que Cokisteguín se mostró inspirado en cada decisión táctica, ordenado como siempre y sin cometer errores, aprovechando cualquier resquicio para hacer daño. Los Superpibes, menos combativos de lo habitual, vendieron bastante barata la derrota, aunque realmente no hubo nada que hacer ante estos dos fenómenos que no me pueden caer mejor.

🥵 La radio de Ezeiza y El Polaco, no estaban atravesando un buen momento, jugaron algún partido más en ese mismo mundial y pese a la victoria, las sensaciones no fueron muy positivas. Se habían separado unos meses antes y todo ello se vio reflejado sobre el 20×10. España supo gestionar mejor los pocos momentos de máxima tensión que hubo y se llevaron la victoria de una manera muy abultada.
😳 El triunfo español en el primer punto puso en ventaja a la selección capitaneada por Francisco Jesús Navarro Compán y desató la euforia de los suyos. Cada vez más cerca el objetivo: a un paso del Mundial.
🐭🎻 🆚 👽🐺 El segundo encuentro, el que para la gran mayoría, es el más importante, estaba cargado de un componente emocional imposible de obviar: el morbo convertido en espectáculo. En un lado de la pista, Federico Chingotto y Agustín Tapia, dos de los cuatro mejores jugadores de los últimos dos años; en el otro, Alejandro Galán y Juan Lebrón, que se reencontraban tras una ruptura que había dejado heridas abiertas y tensiones latentes. El ambiente estaba caldeado y la expectación era máxima: era, sin duda, el partido del año. Por TODO.

🍿 Si ganaban los españoles, La Roja se proclamaría Campeona del Mundo. En caso contrario, la eliminatoria se empataría a uno y nos iríamos a un tercer punto absolutamente tremebundo.
🔝 Lo que sucedió no dejó indiferente a nadie: qué auténtico partidazo, por dios bendito. Un duelo eléctrico, vibrante, donde el talento individual se mezcló con la presión de la historia. El Mozart de Catamarca desplegó todo su repertorio ofensivo, con remates desde cualquier posición y su plasticidad tan característica, escondiendo cada golpe hasta el último instante. A su lado, El SuperRatón de Olavarría aportó la serenidad, la solidez y la capacidad de dar siempre una bola más combinada con una agresividad determinante en la red. Enfrente, el Galántico de Leganés y El Lobo portuense, heridos en su orgullo, con una compenetración y comunicación extraña, dejaron claro que pese a que su complicidad sobre la pista y en banquillos no era la idónea, los colores que representaban estaban por encima del ego.

🤨 Cada punto era una batalla psicológica. El poco público que había y sobre todo los compañeros de selección tanto masculina como femenina, contenían la respiración en cada intercambio, las miradas entre Galán y Lebrón reflejaban la tensión, y un Tapia, en estado de gracia, y un Chingo imperial en la red, terminaron desequilibrando un primer set que tenían prácticamente perdido.

⚔️ Recordemos que llegamos al tiebreak con muchísima igualdad y un nivel magnífico de los cuatro con muy pocos errores. El combinado español empezó minibreak arriba y materializó sus dos primeros saques. 3-0 para ellos, que lo enlazaban con un segundo minibreak y se ponían 4-0. Todo iba sobre ruedas. 4-1 y saque para ponerse 6-1 en la muerte súbita. No obstante, justo en el momento oportuno, reacciona el binomio argentino y consigue dos puntos al resto que les daba algo de oxígeno y esperanza. Se colocan 3-4 y saque. Convierten solamente uno de los dos puntos por lo que se coloca Galán 5-4 con saque.
🙄 Con dos saques para cerrar el set. Hacen el primer punto, 6-4, dos bolas de set y saque. Saca con un primero un tanto dubitativo que no toca el cristal, resta Chingo cómodo, pero no consigue dejarla por debajo de la línea de la red. Ale procede a jugarse una buena primera volea de revés para mantener la red (probablemente su mejor golpe) y de manera inexplicable, la manda directamente al cristal.

🤷🏻♂️ Llevaba tres años y medio sin errar una volea de revés, además así, de forma grosera, directa a un metro del cristal, y justo falla esa. A día de hoy sigue teniendo pesadillas… Saca Agus con 5-6, todavía Juan y Ale mantenían la bola de set al resto, pero consiguen hacer el punto tras una buena presión en las voleas y un error forzado del Lobo. Nos vamos 6-6 al segundo cambio de lado. Otro error forzado de Juan y una chiquita que le flota en el siguiente punto sentencian el primero para los argentinos: ese último punto, lo cierra Fede en Chingoland. Set y mazazo del equipo Albiceleste que empieza a venirse muy pero que muy arriba.

🧠 Se mantienen fuertes mentalmente los ex número 1 y rompen en el quinto juego del segundo set. Mantienen la ventaja y consiguen el 6-3. Algo muy complicado de hacer después de perder un set que tenías prácticamente ganado. Nos vamos a un tercer set ultra emocionante.

🥊 1-0 para AgusChín que consiguen el break inicial y se colocan 2-0. Mantienen el quiebre pese a que los españoles les fuerzan cinco oportunidades de quiebre. Sin embargo, no materializan ninguna y además les vuelven a romper los argentinos en el sexto juego. Nos vamos al cambio del séptimo con 5-2 y saque para igualar la final. Acto seguido lo cierran Tapia y Chingo que se llevan el segundo punto por 7-6/3-6/6-2. Partidazo espectacular.

👊🏻 El Mundial quedaba en un puño.
💎🍔 🆚 🎸🪄 La final se iba a decidir en un tercer partido épico. La realidad, superó con creces las expectativas. Los cuatro protagonistas, nos regalaron un tercer partido que, con el paso del tiempo, ha adquirido la categoría de leyenda. Enfrentaba a los jóvenes Valentino Libaak y Leo Augsburger contra el jugador español más grande de la historia, Paquito Navarro y un Miguel Yanguas que estaba atravesando el mejor momento de su carrera. A priori, la pareja española partía como favorita, pero lo que ocurrió superó cualquier guión.

🎬 Los primeros dos sets se decidieron por un solo break. Golpeaba La Roja primero, 6-3, con un Pacorro dominando los tiempos y llevando el partido a su terreno, ralentizando el ritmo para incomodar a unos siempre agresivos y rápidos Tino y Leo, muy bien acompañado por un inspirado “Magic” Mike.

😨 Comenzaba el segundo set, muy igualado, hasta el 5-6 y saque del sevillano. Parecía que tenían el juego controlado con un 30-15, hasta que en ese momento empezó a erigirse la figura de Valentino Libaak. Puso el 30-30 con una volea de revés desde el suelo y el 30-40 en un choque de voleas al que avanzó con todo, con mucha decisión.

🍔 Leo cerraría el segundo set rompiendo con una pegada en suspensión. 7-5 para Liburger, muy enchufados para dar la campanada.

⚖️ La selección de Rodri y Gabi, igualaba el marcador a uno y como decía el grandísimo Lalo Alzueta, “señoras y señores, este partido se merecía un tercer set… ¡y lo vamos a tener!”.
💥 El combinado español no lo iba a poner nada fácil. Rompía en el sexto juego, parecía que la experiencia del sevillano iba a ser decisiva en ese instante del encuentro. Momento clave para Paquito y Mike que servían para materializar el break: 4-3 y el Huracán del Barrio de Los Remedios procedía a sacar para poner el 5-3.

📈 Pero los argentinos, lejos de arrugarse, sacaron su mejor pádel, jugaron tácticamente perfecto y sobre todo tiraron para delante con las tres Cs de Carlos Alcaraz, bueno en este caso, de Guillermo Vilas. Contrabreak en el momento oportuno y todo se volvía a igualar. 4-4 del tercer set, ganan un juego relativamente sencillo y nos vamos a los banquillos del noveno.

🔌 La tensión era máxima. Sacaba el motrileño con 4-5 y en el primer punto del juego, 15-0 para el binomio andaluz, Leo sufría unos calambres.

😖 Augsburger, que venía firmando un partido sobresaliente, sufrió ese contratiempo fruto de la tensión del momento. Apenas podía moverse con fluidez, lo que obligó a Libaak a dar un paso al frente. En ese escenario, el joven argentino mostró que no solo tenía talento, sino también una mentalidad ganadora fuera de lo común.

🤔 El desconcierto se apoderó de los españoles: ¿atacar a un Augsburger renqueante o evitar su lado por miedo a la sorpresa? Y es que todos sabemos, que el posadeño es el mejor rematador del circuito, e incluso cojo, es una amenaza constante. Paquito y Yanguas no encontraron la fórmula, mientras que Libaak se transformaba en un coloso. Su final de partido fue estratosférico: su figura se agigantó, sus voleas iban con muchísimo picante, remató con un 100% de efectividad, unas bolas con una dificultad altísima y sacó un gen competitivo, una Mamba Mentality, que contagió a todos sus compañeros y compañeras de selección y a las pocas personas que había en la grada argentina, que veían la épica cada vez más cerca.

🩵🤍🏆 Con un Leandro Román limitado, mermado, haciendo todo lo posible por su país y sobre todo con un Libaak heroico, Argentina selló la victoria por un dominante 7-2 en el tie, conquistando el segundo mundial consecutivo que será recordado por siempre. Campeones del Mundo por decimosegunda vez. 3-6/7-5/7-6² para Los Pibes, que confirmaban la irrupción definitiva como los diamantes en bruto del pádel mundial.

🔝 Su actuación bajo la presión más extrema, con el partido en un alambre, cuesta arriba ante una leyenda viva como “La Guitarra” y el tercer mejor drive del momento, fue una muestra de carácter y talento que ningún jugador había ofrecido a esa edad. La «RodriGabineta» encontró en ellos a unos líderes inesperados, capaces de decidir un Mundial con apenas 19 y 20 años recién cumplidos.

🐐🎩 🆚 🌪️🛡️ En 2022, fueron Bela y Sanyo ante Momo y Álex los que le dieron la victoria a su país en ese histórico tercer punto. En 2024, Leo y Tino, demostraron que no son el futuro del pádel argentino.

🗣️ Leo le había pedido a Rodri Ovide, que le pusiera en el tercer punto, que si llegaban a esa instancia, él le iba a dar el título a su querida Argentina. Parece el guion de una película ganadora de un Oscar, pero fue exactamente lo que ocurrió.

✍🏻 Además, los seleccionadores argentinos, Rodrigo Ovide y Gabi Reca, demostraron que la dura y polémica decisión de no llevar a Bela, fue acertada. Yo, personalmente, le hubiese llevado 200% (no para jugar la final, sino como capitán y mentor) y hubiese dejado a mi querido Chozas fuera, pero bueno, no se les puede reprochar nada ya que revalidaron el título.

📖 Esta final no fue solo un enfrentamiento deportivo: fue un relato épico con todos los ingredientes de una gran historia, de una obra de arte entre los países hermanos de este maravilloso deporte.

📼 El brillo de Coello y Coki, el partidazo de Galán y Lebrón frente a Tapia y Chingotto, y la consagración de Tino y Leo en el tercer punto formaron una trilogía en la final de un Mundial inolvidable.
💛 El pádel encontró en aquella noche una página dorada que todavía hoy se comenta en foros, tertulias y redes sociales. Justamente hoy, es el aniversario de este día en el que España peleó y golpeó primero con orgullo, Argentina respondió con talento y coraje, y el resultado fue una final que quedará grabada en la memoria colectiva como una de las mejores de todos los tiempos, sino la mejor.

📚 El primero se celebró en Madrid (las primeras rondas) y en Sevilla (las finales) en el año 1992. Desde entonces ya llevamos 16 mundiales, de los cuales, Argentina ha levantado 12 y España 4. El próximo, se disputará el año que viene (2026), pero todavía no sabemos dónde. Lo que sí sabemos es que será muy difícil superarlo.









